En la actualidad se han llegado a identificar más de 50.000 especies diferentes y clasificadas de la subclase acari, también conocida como subclase acarina o acari. Estas especies engloban animales tan conocidos como los ácaros.
La subclase acari o acarina se encuentran dentro de la clase de los arácnidos y estos a su vez firman parte de el subfilo de los quelicerados entrado todos estos, dentro del filo de los artrópodos. Todos estos animales forman parte del reino animal. Dentro de este clado se conocen animales tan comunes como el acaró de terciopelo, los ácaros del polvo o las garrapatas.
La morfología de los ácaros consta de un cuerpo segmentado en dos tagmas o segmentos, la primera denominada gnatosoma o proterosoma y la segunda llamada idiosoma o histerosoma. Dependiendo de el superorden, poseen el tipo de tagma, por ejemplo:
En el caso de los parasitiformes, estos presentan el cuerpo dividido en gnatosoma como primer segmento y idiosoma como último segmento.
En los acariformes, el primer segmento se denomina proterosoma y el segundo histerosoma.
El primer segmento está formado por los quelíceros y los pedipalpos y unido a el segundo por un sutura y siendo esta un tagma muy reducido. El segundo segmento es la parte donde se localiza los cuatro pares de patas.
Una de las principales características de los ácaros es la presencia de ocho patas articuladas constituidas por siete artejos cada una conocidos como coxa, trocánter, fémur, genu, tibia, tarso y pretarso. Siendo los únicos artrópodos en tener tantos apéndices.
